También perteneciente a la cosecha de
1997-98. El club náutico en las horas extremas, amanecer y
atardecer, ofrece multitud de motivos atractivos, y los barcos y su
reflejo en el agua con sus transparencias inevitables son apasionantes.
Aquí descubrí el utilísimo
recurso del mango del pincel como herramienta.
No daré más pistas (secreto
profesional, si se me permite) Muy presente desde entonces…