La fascinación que la Catedral de Palma ha
ejercido sobre mi se remonta posiblemente a mi más tierna
juventud. Aquellos paseos matinales con nuestro padre por el casco
antiguo, y las visitas inexcusables a los libreros y anticuarios de las
cercanías…
Sin duda, a mi regreso de Paris, me atreví
a abordar estudios acuarelados de perspectivas más
dramáticas, (contrapicados, etc,)
La arquitectura es la temática que
más me interesa. Rara vez pinto paisajes totalmente despojados
de algún elemento constructivo.
El tratamiento monotonal en este caso proviene de
mis repetidos y obstinados ensayos con esta técnica años
antes en el Gran Hotel.
Es un esbozo, por lo que su encanto reside en su
caracter inacabado.