Juraría que esta es del 99, aunque
indagaré en mi memoria para refrendar ese dato. Ciertamente La
Cartuja de Valldemossa es un edificio sin ningún ornamento
destacable, con la honrosa excepción de su campanario esmeralda.
En cualquier caso este monasterio es y será siempre por muchas
razones personales un icono irremplazable en mi galería de
recuerdos emotivos.